sábado, 11 de octubre de 2014

EL FRAUDE EN MARCHA / FERNANDO VILLARÁN


FERNANDO VILLARÁN

(  martes, 5 de octubre de 2010 a dos días de las elecciones municipales del 3 de Octubre)

Los antecedentes

En las elecciones de 1990 en las que ganó la presidencia Alberto Fujimori, el primer gobierno de Alan García utilizó fondos públicos para atacar y demoler la candidatura de Mario Vargas Llosa, del movimiento Libertad, rompiendo uno de los principios universales de todo proceso electoral: la neutralidad del gobierno en funciones. Fue particularmente dramático y efectivo un spot televisivo donde se inculcaba el miedo en la población frente al “shock económico” que aplicaría Vargas Llosa, el que traería hambre y miseria, cuando en realidad se trataba de un necesario “ajuste” para corregir el caos económico que había dejado el primer gobierno aprista.

En las elecciones presidenciales del 2006, Lourdes Flores, de Unidad Nacional, salió segunda en todas las encuestas a boca de urna y en los conteos rápidos efectuados por las principales empresas encuestadoras, quedando en tercer lugar, por estrecho margen, Alan García del partido aprista. Sin embargo, en el conteo oficial en mesa, Alan García le ganó el segundo lugar a Flores por escasos 60,000 votos. El personero legal de Unidad Nacional fue el inmoral Xavier Barrón, dispuesto a cambar las cifras de las encuestas de Ipsos-Apoyo en este proceso electoral.

Hace algunos meses, en una reunión con empresarios, el presidente Alan García dijo que “él no podía determinar quién ganaba las elecciones en el Perú, pero que si podía impedir que ganara el candidato que no le gustara”. Muchos empresarios asistentes, entre los que se encontraban dueños de algunos medios de comunicación, aplaudieron la infeliz frase, demostrando que el bolsillo pesa más que la democracia.

En este proceso electoral Municipal

En días previos a las elecciones, y en el mismo día de las elecciones, el presidente García, que debía mantener la neutralidad, se pronunció contra las encuestas a boca de urna, diciendo que no había que tomarlas en cuenta. ¿Por qué pone en duda uno de los métodos estadísticos más empleados en casi todos los países del mundo? ¿Ya estaba pensando en el fraude?

En días previos a las elecciones, varios dirigentes del PPC y del APRA cuestionaron a las encuestadoras en general, llegando a decir que todas se “vendían por plata”, en un claro intento de desprestigiar su credibilidad.

A una semana de las elecciones, las tres encuestadoras más serias, Ipsos-Apoyo, la PUCP y CPI le daban una ventaja entre 10 a 6 puntos porcentuales a Susana Villarán frente a Lourdes Flores. Esas mismas encuestadoras emitieron resultados en los días previos a la elección demostrando que las distancias se habían acortado pero en ningún caso Flores había sobrepasado a Villarán.

El día de las elecciones, las encuestadoras Ipsos-Apoyo y CPI dieron resultados a boca de urna que favorecían a Susana Villarán, la primera con una ventaja de 2.3 puntos porcentuales y la segunda, con una ventaja de 3.3 puntos.

Ese mismo día de las elecciones, Ipsos-Apoyo realiza un conteo rápido de actas, el método más cercano a la realidad que se conoce, aplicado en todos los procesos electorales del mundo, y da como resultado un triunfo de Susana Villarán por un margen de 1 por ciento.

Los primeros reportes de la ONPE, dan como ganadora a Susana Villarán, manteniendo una ventaja que fluctúa entre 1.6 y 2.0 puntos porcentuales; aunque en uno de los últimos reportes, y con pocos votos adicionales a la anterior medición, esta diferencia, sospechosamente, baja a 0.8%.
Frente a los resultados de la ONPE, con más del 60% de votos escrutados, los especialistas Fernando Tuesta Soldevilla de la PUCP y Afredo Torres de Ipsos-Apoyo, declaran que es casi imposible que se revierta el orden de las dos candidatas.

Una de las evidencias del fraude, es que el partido y la candidata que van segundos, y que han aparecido en ese lugar en todas las encuestas y resultados oficiales, en vez de mostrar una lógica preocupación por los resultados que no la favorecen, han estado celebrando, cantando y bailando, ofreciendo un espectáculo grotesco y de manicomio, nunca visto en proceso electoral alguno.

Pero la evidencia más objetiva de la voluntad de fraude en este proceso ha sido la gran cantidad de actas impugnadas y observadas, por los personeros del PPC y del APRA, en los distritos en los que Fuerza Social (de Susana Villarán) tenía una amplia mayoría. En total se han impugnado y observado 8,077 actas, que representan aproximadamente el 25% del total de actas escrutadas; cifra que significa un record histórico, si tenemos en cuenta que el proceso electoral presidencial del 2006 sólo se observaron e impugnaron 2,500 actas en Lima, en un proceso más complejo. La cifra resulta altamente sospechosa, y muestra claramente una voluntad de fraude.

Resulta que estas elecciones se van a definir en mesa, en el conteo de estas actas impugnadas y observadas. Supuestamente estas actas deberían darle una mayoría más amplia a Villarán pues vienen de los distritos en donde ha ganado con amplia ventaja, pero como los cuestionamientos vienen de los personeros del PPC y del APRA y van contra los votos de Fuerza Social tratando de anular la mayor cantidad de votos de Susana Villarán.

Si bien muchos reconocen la neutralidad de la ONPE y en JNE, y la honorabilidad de muchos de sus directivos, también es cierto que el APRA se ha caracterizado por infiltrar organismos públicos como es el caso del poder judicial. Además, basta comprar unos cuantos digitadores para tergiversar completamente la voluntad popular; y ya hemos visto de donde viene la plata en estas elecciones.

Qué hacer

En primer lugar, Fuerza Social debe alertar a la ciudadanía de este intento de fraude (a través de la prensa nacional y extranjera) y convocar a la población para defender la voluntad popular. También debe elevar una protesta formal, denunciando todos estos hechos, y otros que seguramente se me escapan, al JNE, a Transparencia, y a los observadores internacionales que han venido a supervisar este proceso.

En segundo lugar, todas las fuerzas democráticas del país deben pronunciarse frente a estos hechos, pues no se puede ser cómplices de este fraude. Hay que destacar la valiente posición de los periodistas, César Hildebrandt en el Programa Panorama del Canal 5, el día de las elecciones, y de Jaime Bayly, conductor del Programa El Francotirador, el día 4 de Octubre. Curiosamente, y en un acto sin precedentes en la televisión peruana, la administración del canal emitió un cintillo debajo de la imagen del periodista diciendo que el Canal 2 estaba en contra de las opiniones del periodista Bayly.

Se sabe que la mayoría de medios están comprometidos con este gobierno y con ciertos intereses económicos mercantilistas, de manera que se debe utilizar la prensa internacional y sobre todo, la Internet, el nuevo medio de comunicación mundial. Al respecto resulta preocupante que un hilarante y crítico video sobre este proceso electoral titulado “Hitler, Lulu y Caviarán” que circuló de manera explosiva, fue retirado del Servidor Vimeo en las primeras horas de la tarde; demostrando que los tentáculos del fraude tienen mucha fuerza y llegan bastante lejos. ¿Quién tiene la capacidad de perpetrar este atentado contra la libertad de expresión?

Hay que defender la voluntad popular, no se puede bajar la guardia. Si triunfa el fraude, la democracia estará herida de muerte en el Perú.

FERNANDO VILLARÁN, TEMA ACTUALIDAD POLÍTICA

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